Algunas historias comienzan con una canción. No con palabras ni promesas, sino con una melodía que une dos almas entre luces, ruido y multitud. Así fue como Juan y Ana se encontraron: en un instante suspendido entre la realidad y la magia de la música, en uno de los tantos conciertos de Soda Stereo. Lo que nació como un simple encuentro se transformó en un amor profundo, construido a través de gestos, miradas y silencios. Cuando la enfermedad irrumpe en sus vidas, eligen seguir amando, sostenién