Dos hermanas. Luz se fue. Mora se quedó. Siete años después, se reencuentran en una escribanía para firmar la herencia de su padre. | Luz vive de enseñar a otros a ser felices. Mora vive agotada de sostener una vida que no eligió. | Lo que empieza como un trámite se convierte en un ajuste de cuentas: reproches, y recuerdos que se les van de las manos. | Entre risas incómodas y heridas abiertas, ambas descubrirán que la vida -como la herencia- nunca se reparte de manera justa. | "Mal repartidas"