MEMORIAS DE SAL (ARDENTIAS). RIO CUARTO “En una pequeña caleta de marineros, convergen la brisa marina y el silencio ominoso de la dictadura Franquista. Allí las mujeres son el corazón que resiste. Mientras sus maridos e hijos navegan entre peligros o desaparecen sin dejar rastro, ellas resisten entre el trabajo arduo, el llanto callado, ... Tejen una red de solidaridad que desafía el terror y la soledad. Cada mirada hacia el horizonte es una pregunta sin respuesta, cada suspiro un grito de vida