La vida rara vez avanza en línea recta. | La realidad está hecha de pliegues: rincones donde el tiempo se dobla y donde lo visible y lo oculto comparten un mismo espacio. En ese tejido continuo que la humanidad habita, el adentro y el afuera son parte de una única trama. Allí, en esos dobleces, es donde ocurre la magia. | De observar este movimiento surge la necesidad de crear un espacio para el encuentro y para compartir una experiencia nueva, y a la vez hecha del reencuentro con partes ignorad