La mujer está acostada sobre la mesa de quirófano, con su espalda apoyada por completo sobre el frío acero inoxidable. Mira hacia arriba. La mujer respira hondo, tres veces, como volviendo de la anestesia. Está resucitando, ya no carga su silencio… Grita: -Me crucificaron. Me crucificaron. ¡Me crucificaron! 📍Av. Pablo Ricchieri 1955, Córdoba Capital
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